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Los 2 mejores métodos para estudiar oposiciones

Una de las preguntas más frecuentes antes de preparar oposiciones es acerca del método de estudio que conviene seguir y las horas de dedicación que requiere.

Sin más dilación, en esta entrada vamos a exponer cuáles son los mejores métodos para estudiar oposiciones y cuál recomendamos para preparar las oposiciones al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado.

El método de las capas o vueltas 

Este método consiste en aprender la totalidad del contenido del examen de forma seguida hasta el final. De manera que solo cuando se termina el temario, se vuelve al principio para realizar el primer repaso. Posteriormente, se van sucediendo más repasos conforme se realizan más pasadas sobre el temario. Por ello este método se conoce como el de “estudiar por capas” o el de “darle vueltas al temario”.

Su denominación es lo de menos, lo importante es que este método se centra en avanzar con el estudio para acabar cuanto antes el temario. Y precisamente por poner su foco en el avance, permite aprender el mayor número de temas en el menor tiempo posible, por lo que es considerado uno de los mejores métodos para estudiar oposiciones.

 El método del arrastre 

Por su parte, el método del arrastre consiste en ir aprendiendo temas y, a la vez que se aprenden nuevos temas, se van repasando los que ya se han aprendido. Al contrario que en el caso anterior, el método de arrastre es un método que se centra en afianzar bien el contenido que ya se ha aprendido y no en acabar cuánto antes. Este foco en la calidad y no en la velocidad de estudio hace que a menudo sea el preferido entre los métodos para estudiar oposiciones.

¿Qué método seguir? 

A priori, ambos métodos para estudiar son válidos para preparar un examen de oposiciones donde haya que estudiarse un cierto número de temas. La disyuntiva podría venir cuando el opositor tiene limitaciones con su disponibilidad o con el tiempo de estudio, o también según el tipo de examen y la forma de evaluarlo. Para aclarar esto último mejor un ejemplo.

Nuestro caso: la oposición de Ingenieros Industriales del Estado 

Tal y como es sobradamente conocido, la oposición al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado consta de varias pruebas, entre las que especialmente destacan dos: el examen escrito y el examen oral. En ambas pruebas hay un número de temas previamente conocidos y entre ellos se elige al azar el tema en cuestión que se pregunta al opositor. Es decir, no se pregunta la totalidad del temario ni se preguntan cuestiones de distintos temas, sino un número proporcionalmente pequeño de temas completos elegidos entre un número grande de temas posibles. ¿Cuál es entonces la diferencia entre el oral y el escrito? Pues la forma de elegir los temas. Me explico.

En el examen escrito para cada tema que se pregunta se dan siempre dos opciones, por lo que es matemáticamente probable que puedas hacer el examen aun si te has estudiado pocos temas.

En cambio, en el examen oral no hay opciones a elegir y estás obligado a cantar todos y cada uno de los temas que te preguntan. Para más inri los temas están organizados por grupos y son elegidos siguiendo esta estructura, lo que aumenta aún más la probabilidad de que te toque justo el tema que no te has estudiado.

Como se puede ver, ambos casos son radicalmente diferentes, por lo que la estrategia –y el método para estudiar– también deberían ser distintos. En el examen escrito tiene sentido centrarse en aprender muy bien cada uno de los temas porque a todos los opositores se les preguntan los mismos temas y el tribunal compara entre ellos. En caso de sacrificio obligatorio, parece más razonable dejarse algunos temas sin estudiar antes que intentar llevar todo el temario aprendido a medias o “con pinzas”. Un caso de libro a favor del método del arrastre.

Sin embargo, en el examen oral dejarse un tema tiene un coste muy alto en términos de probabilidad, por lo que aun en caso de sacrificio parece más razonable tratar de aprenderse todos los temas, sea como sea. Por tanto, en el examen oral se debería priorizar el avance con el temario (maximizar el n.º de temas aprendidos) antes que dedicar tiempo a profundizar en el contenido o en los detalles menos importantes. Pura matemática.

Métodos para estudiar la oposición de Ingenieros Industriales del Estado

Nuestra experiencia como opositores primero y preparadores después, nos hace ver que no existe un método unívoco que se deba aplicar a todos los alumnos por igual y para todos los exámenes (menos aún si hablamos de oposiciones con exámenes tipo test).

Como sabemos, cada oposición y cada examen es un mundo, pero opositor y preparador debemos adaptarnos y elegir el método más conveniente en cada caso.

Si estás planteándote opositar al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, puedes ponerte en contacto con nosotros para resolver todas tus dudas o si deseas más información sobre la oposición. ¡No dejes escapar la oportunidad! Nuestro teléfono es el 623 990 834